Lenguaje musical I




Aunque a simple vista (u oido) no se distinga, la música electrónica está fuertemente influenciada por su propio lenguaje musical, dándole unas ciertas normas a cumplir para que todo suene de manera correcta y armoniosa.


Desde tonalidades, cuadraturas, BPM y estructuras hasta figuras musicales, rítmica y mucho más, todos estos puntos son los pilares fundamentales de donde se compone y se crea la música que se disfruta todos los días. A continuación te explicaremos punto por punto para que entiendas a fondo los conceptos introductorios y básicos de este bello arte y sepas porque los artistas que escuchas hacen lo que hacen.


Figuras musicales


La composición de este género siempre va a estar regido por las propias normas de la figura musical. Dentro de la rama de la electrónica, la más utilizada y la que hace mover nuestros cuerpos en el club es la típica 4/4. ¿Qué quiere decir esto?


Tal vez te suene el 1, 2, 3, 4... Estas son las clásicas negras que componen la estructura de cualquier tema. El Kick, elemento principal de cada track, se posiciona acá para darle ritmo a los sonidos que lo siguen.


De igual manera, esto no es una regla fija y tranquilamente, según el gusto de cada compositor, los elementos se pueden ubicar en cualquier parte de la cuadratura musical, ya sea en redondas, blancas, negras, corcheas y/o semicorcheas.



Compás


La mayoría de la música electrónica utiliza el compás 4/4. Un compás es un conjunto de 4 golpes. Acá es donde se suele colocar al Kick y donde se toma como referencia para contar el famoso 1-2-3-4, siendo el primero el más fuerte y el resto los más suaves.


Este conteo será de mucha ayuda para enumerar compases, saber cuando puede llegar a venir un cambio de cuadratura y poder mezclar, de una forma correcta y sin errores estructurales, dos temas entre sí.



Una excelente forma de poder aprender esta fundamental herramienta es simplemente agarrar tu tema favorito (que sea dentro de lo posible de electrónica con el Kick en 4/4) y contar los compases que tiene. De esta manera y con el paso del tiempo, esto se volverá una costumbre hasta casi involuntaria.



Cuadratura


Por su parte, si hay notas musicales claramente hay una cuadratura que acompaña. Estas son el cuerpo y la forma que tiene cada track y con los cuales los DJ y productores se guían para mezclar y/o producir.



En la mayoría de los temas, cada 8 o 16 compases siempre va a haber un cambio, la entrada o salida de algún sonido nuevo o un fill (Pasaje musical de corta duración o una secuencia de sonidos rítmicos, que ayuda a mantener la atención del oyente durante un intervalo entre distintas frases de la melodía).


Para entender este punto te recomendamos que escuches "Imaginarium" de Hernan Cattaneo. En este género (progressive house), el constante ritmo percusivo hace dar cuenta de los cambios de compases de manera mucho más simple que en otros estilos.



En el segundo 17, pasados 8 compases ya se da cuenta de la introducción de un primer sonido. Ya para el minutos y dos segs, la constante introducción de ritmos al track le van dando vida. Si se sigue contando de a 8/16 compases, se da cuenta de constantes cambios.


Tonalidad


La tonalidad es uno de los elementos que más hay que tener en cuenta a la hora de producir y/o mezclar.


Las tonalidades son las mismas que conocen todos: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si, solo que en esta jerga, se utiliza la nomenclatura inglesa. El Do es la letra C y así siguiendo con el orden del abecedario hasta el Sol. Cuando se llega al La, se utiliza la letra A y para el Si la letra B. Por ende se entendería, siguiendo el mismo orden, como: C, D, E, F, G, A y B.



A la hora de tocar, es recomendable seguir un orden de tonalidades para que las mezclas y transiciones suenen mejor y el cambio de tracks se note menos. Para esto puede utilizar la famosa Rueda de Camelot. Te dejamos un tutorial de como usarlo para que lo entiendas a la perfección y tus mezclas suenen de manera profesional.




Estructura


La estructura de una canción es la forma en que están ordenadas sus diferentes partes. Toda canción tiene una que le da coherencia, la hace entendible y, si esta se adapta bien a la historia que cuenta, consigue que la canción se vuelva atrapante e irresistible.


Este punto es tan importante como la melodía, el tempo o los acordes que se utilicen y será fundamental para una correcta mezcla en el club, ya que si es muy rebuscada, es probable que el DJ prefiera no utilizar el track.



Por eso, es recomendable que al inicio y al final de cada track (más o menos dos minutos en ambas partes) predominen sonidos percusivos por sobre los armoniosos para que las mezclas sean más fluidas y hasta pasen desapercibidas por el público u oyente.


Sin embargo, la frutilla del poste siempre está en el tan famoso Break/Build Up. Ese momento culmine del tema donde se expresan las melodías principales y sacan a la luz su mayor esplendor hace que, a veces, los sonidos queden en la cabeza de varios por mucho tiempo. Y sino me crees, cuando se te viene a la cabeza un tema, ¿No es el sonido principal en este momento del track lo que primero recordás?.


Es debido a esto que, la correcta utilización del tema en el momento justo de la noche y con el break perfecto, puede hacer de un simple show, una obra maestra.


BPM