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Entrevista a Ernesto Ferreyra

  • hace 1 día
  • 6 min de lectura

Pocos artistas encarnan el espíritu nómade de la electrónica como Ernesto Ferreyra. Cordobés, con inicios muy joven como DJ de radio a los 13 y de club a los 16, y su inquietud lo llevó a Montreal, México y Berlín, donde forjó un sonido hipnótico que fusiona groove latino y minimalismo. Editó en sellos como Cadenza y Crosstown Rebels, lanzó su álbum "El Paraíso de las Tortugas" y fue residente en Ibiza (Ushuaïa y Vagabundos en Pachá). Hoy lo recibimos para dar catedra de su vision de la escena electronica argentina y del mundo.

1- Decinos 3 factos de la música electrónica


Primero, es una cultura antes que un género: cambia constantemente y se redefine todo el tiempo.Segundo, es una de las pocas escenas donde la pista de baile es protagonista, no el artista.Y tercero, la tecnología siempre empujó su evolución, desde las primeras máquinas hasta el presente digital.


2- ¿Qué sensaciones tenés al día de hoy viendo que la escena electrónica argentina ha crecido tanto?


Orgullo, sin dudas. Argentina siempre tuvo una identidad muy fuerte, pero hoy se nota mucho más profesionalismo y proyección internacional. Al mismo tiempo siento que hay una nueva generación con mucho talento, entremezclada con personajes que tal vez deberían replantearse si lo suyo es realmente la música o más bien la actuación.


3- A los 13 años ya eras DJ de radio en Córdoba... ¿Cómo se dio ese comienzo? ¿Tu familia lo apoyó?


Fue muy natural, muy de curiosidad. Arranqué a los 6 escuchando los discos que había en casa; mis tíos eran radioaficionados y técnicos en electrónica. Por mi casa había siempre equipos de todo tipo, cables, máquinas arcade, pinballs. Yo crecí jugando con todo aquello, pero siempre incluyendo la música, grabando cosas, metiendo mano a radios y a cualquier aparato que pudieras rescatar de los talleres de mi familia.Todo se fue dando rápido porque era lo único que me interesaba realmente. Mi mamá al principio se preocupaba al ver a un nene de 7/8 años que, en vez de querer jugar a la pelota, se pasaba horas mirando girar discos (yo también me hubiera planteado si mi hijo no tendría un tornillo flojo), pero al ver que era serio para mí me fue acompañando hasta volverse mi mayor fan.


4- ¿Hacia dónde creés que se dirige la escena?


Quiero ser positivo y creer que todavía hay círculos donde la música y la escena siguen siendo un lugar de encuentro creativo colectivo, donde prima siempre la búsqueda de algo nuevo, de sonidos nunca escuchados, de formas de entender este arte que muta incesantemente.Dicho esto, no es lo que veo. Como te decía antes, veo más puestas en escena y productos cuidadosamente diseñados para darle al público exactamente lo que el público quiere, y eso para mí no es escena, es simplemente industria.


5- ¿Un artista se puede destacar siendo solo DJ o necesita producir?


Hoy es mucho más difícil destacarse siendo solo DJ. La producción te da una identidad propia y te abre puertas. Igualmente, en lo personal conozco DJs que se han ganado un lugar privilegiado en la historia de nuestra cultura a fuerza de increíble talento, sensibilidad, conocimiento y décadas de incansable búsqueda. Se merecen todo lo bueno que esta carrera puede ofrecer.


6- ¿Qué te han dejado los distintos países en los que viviste?


Cada lugar me marcó de una forma distinta. en Argentina desubrí mi la pasión. México fue un punto de expansión: dos años donde entendí otra escala de público, otra cultura y otra forma de vivir la música, más abierta y diversa. Montreal, donde viví casi cinco años, me aportó mucha sensibilidad musical y la fortuna de presenciar en vivo un momento histórico dentro de la cultura de arte digital que entrelazaba de forma muy interesante lo europeo y lo americano. Y Berlín me terminó de formar en cuanto a profundidad, identidad y respeto por la cultura de club. Todo eso junto es lo que hoy define mi manera de tocar y de entender la música.


7- ¿Qué cambios trajeron las redes sociales a la escena?


Si bien democratizaron el acceso y la llegada directa a grandes masas, también generaron mucho ruido. Hoy hay más exposición, pero también más superficialidad. El desafío es mantener la autenticidad. Vuelvo a insistir: una carrera dentro del teatro o la actuación no sería algo descabellado para algunos colegas.


8- ¿Por qué la gran mayoría de los artistas internacionales quieren venir a nuestro país?


Hay varios factores. Por un lado, el público argentino es increíble, tiene una entrega y una energía que no se ve en muchos lugares del mundo. Eso es real y muchos artistas lo valoran de verdad.Pero también hay un tema económico que no se puede ignorar. En muchos casos se pagan fees muy altos en comparación con otros mercados, y eso claramente influye. Ningún artista extranjero se pone la camiseta de Argentina gratis: es una combinación entre pasión del público y condiciones económicas atractivas.Creo que lo interesante sería lograr un equilibrio, donde lo artístico y lo cultural tengan más peso, y no todo pase solamente por lo económico. Cosa totalmente utópica.


9- ¿Es cierto que si un artista argentino tiene éxito afuera, se le da más bola acá?


Sí, pasa bastante. Lamentablemente es una cuestión cultural: lo de afuera siempre es mejor, dicen muchos, sin poder valorar lo nuestro, Imaginate si valoráramos a nuestros artistas cómo a nuestros jugadores de futbol!


10- Residencia en Club der Visionaere… ¿Cómo llegaste y qué significó?


Como cada paso en mi carrera, fue algo totalmente orgánico, nunca buscado o forzado. Al llegar a Berlín, como cada uno de quienes alguna vez decidimos vivir ahí, rápidamente hicimos de ese lugar nuestro patio de juego.Fue así que de a poco fui entablando lazos con Gregor, su dueño. La construcción de la amistad llegó mucho antes de siquiera pensar en una residencia. Sí, tocaba en CDV cuando era invitado, pero no siendo residente.

Luego de algunos años ya establecido en Berlín comenzamos un  en ciclo n CDV  con Mike Shannon, The Mole, Adam Marshall y yo que se llamó Electric Marmalade Shake. De esa propuesta luego se desprende mi ciclo, que comenzó como una fecha semanal, casi siempre los jueves, donde al comienzo yo hacía sesiones de 14 horas solo. Era un momento de práctica y escucha de discos que luego tocaría durante todo el fin de semana en distintos países. En esa época llegaba a tener 20 fechas por mes. Fueron años hermosos, pero muy movidos.


11- ¿Qué extrañás de los viejos tiempos?


El boca a boca, el contacto humano, la búsqueda artesanal, las fiestas sin limite de horario. Todo era más simple, menos expuesto. Había más misterio y menos necesidad de mostrar un montón de nada.


12- ¿La constancia es la clave?


Sí, como regla general, sin constancia no hay nada. Ahora bien, a veces en este, como en otros medios artísticos, siempre hay carreras que se forjan con un poquito de talento, mucha dedicación, disciplina y trabajo, pero con un factor que escapa a nosotros, y ese factor es la suerte.Es estar donde tenés que estar en el momento justo y con las personas indicadas. La mía tuvo eso poquin de talento, mucho trabajo y muchísima, muchísima suerte.


13- ¿Qué es innegociable para vos?


La honestidad entre los distintos jugadores dentro del medio. No hago concesiones con eso. Siempre preferí ir más lento, pero siendo fiel a lo que soy, y si en algún momento perdí el rumbo hubo amigos que me volvieron a poner sobre la tierra. A eso me refiero con la honestidad: a esos que están para mirarte a los ojos y decirte que te estas yendo al pasto y si  por algún motivo te caes, son siempre ellos los que te ayudan a levantarte.


14- ¿Cuál es la receta para disfrutar y ser feliz en esta profesión?


No perder el eje. Cuidar tu salud mental, rodearte de poquitos amigos/as pero de fierro. Entendé que elegiste una carrera llena de altibajos, aprendé de tus errores, Confiá siempre en tu voz interna que es la que sabe. Chequeá tu ego constantemente. Disfrutá de la música que creás o de la música que compartís. Sé agradecido con quien se toma el tiempo de ir a escuchar lo que tenés para ofrecer. Por último, no te tomes tan en serio.


15- ¿Un highlight de tu carrera?


Más que un momento puntual, diría la posibilidad de haber vivido de esto tantos años, viajar, conectar con gente de todo el mundo forjar amistades para siempre y seguir sintiendo la misma curiosidad y pasión al ver girar un disco cómo cuando tenía 6 años.

 
 
 

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