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MÁQUINAS DE RITMOS

Qué mejor día para homenajear a las máquinas de ritmos que hicieron de lo imposible en la electrónica, una realidad sin precedentes sino es en el querido 9/09.


Instrumentos sonoros que nacieron entre los años 70 y 90, marcando un antes y un después no sólo en este género, sino en la música en general, creando nuevos estilos que siguieron en la historia hasta estos días.

Roland no sólo fue precursora de estas cajas de ritmos que se las puede reconocer ampliamente con sus percusiones bien marcadas y distinguidas, sino que abrió la puerta a un avance musical que nadie imaginaba.
 

Roland

Roland corporation es una marca japonesa que desarrolla desde 1972 instrumentos musicales. Su fundador fue Ikutaro Kakehashi, quien el 18 de abril de ese año decidió crear dicha empresa en la ciudad de Osaka.



Siendo durante años una de las empresas más importantes y prestigiosas del mundo, hoy, la corporación tiene fábricas en Japón, Malasia, China y con más de 2730 empleados en todo el Mundo. Si bien sus productos van desde amplificadores hasta teclados, los que más se destacan y generar una fidelidad con la marca son los sintetizadores. (TR-06, TR-08, TR-09, TB-03, por mencionar algunos)


Muchos músicos consideran los teclados Roland son la herramienta musical más adecuada gracias al sonido único que estos instrumentos pueden dar.


En su lanzamiento la marca japonesa insertó en el mercado sus primeros productos: los Roland TR-77/TR-55/TR-33. La caja de ritmos TR-77 es conocida como una versión actualizada del Ace Tone Rhythm Ace FR-7L.



Para el 1980 nació una de las herramientas musicales más míticas de toda la historia: La Roland TR-808. Muy reconocida por su sonidos, samples percusivos y una estética bien de la época que perduró hasta estos días.


Tres años más tarde, la marca japonesa daría un gran salto de calidad con el lanzamiento de la Roland TR-909: Una máquina de percusión extremadamente popular durante principios de los años 1990s, sonidos de los cuales siguen siendo componentes esenciales de la música electrónica dance. Además fue la primera máquina de percusión integrada con MIDI del mundo y el primero de Roland en usar reproducción de sample digital combinado con síntesis de sonido analógico.


Con este éxito y la marca ya instalada entre las mejores de la historia, Roland siguió sacando grandes máquinas como la TR-707 y Roland TR-727: Un par de máquinas de percusión muy populares, la gran diferencia es que la última poseía sonidos con estilo-Latino.


 

Máquinas de Ritmos

Es un instrumento de percusión electrónico moderno con el objetivo de ser utilizado como una alternativa a la batería acústica tradicional. Consiste en un módulo de sonido con el que se permite componer, programar y reproducir patrones de ritmo mediante un secuenciador interno y un generador de sonidos de Instrumentos de percusión.

La programación puede realizarse en tiempo real o bien por pasos, introduciendo las notas una a una sobre una gráfica de patrón, dividida en compases y subdividida según una cuantización prefijada por el usuario (negras, corcheas, semicorcheas, etc). Además en la caja de ritmos no existe el concepto de duración de nota, ya que siempre se reproduce la totalidad de cada sonido.


A diferencia de un secuenciador convencional, la caja de ritmos se basa en la programación de patrones, que se reproducen de forma cíclica. Esto significa que una vez que se le da play, la caja de ritmos reproducirá el mismo patrón en loop hasta que no se dé la orden de pasar a otro o de pausarlo.

Al principio muchos sostenían que las primeras baterías electrónicas solo conseguían un sonido aproximado al de una batería acústica, ya que había problemas técnicos con los disparadores musicales, con el tono y/o la dinámica.


Debido a esto, los pioneros de la batería electrónica usaban sets como el viejo Pollard Syndrum, el Simmons y los modelos Yamaha sólo para ciertos tipos de rock, disco y techno, géneros en los cuales las baterías sólo debían seguir un cierto patrón para llevar el ritmo del tema, sin ninguna variación del timbre o la dinámica.

El primer intento de crear una caja de ritmos automática fue llevado a cabo entre 1930 y 1931 por el estadounidense Henry Cowell y el ruso Léon Theremin. Este consistía en un complejo aparato electromecánico llamado Ritmicón. La secuencia rítmica era introducida por medio de un pequeño teclado musical y quedaba grabada en unos discos metálicos perforados.


Por otro lado, la primera caja de ritmos programable hizo su aparición en los años ´70 a manos de la compañía ya mencionada, Roland: la Roland CR-78. Al igual que los sintetizadores de la época, la generación de sonido era analógico. Tras esto apareció la famosa serie TR, que influyó de forma decisiva en la evolución de la música electrónica y el dance.

 

Evolución

Durante una época en la que la producción musical todavía era un enigma por resolver y recién estaba dando sus primeros pasos, se llegó a la conclusión de que no existían instrumentos capaces de aglomerar diversos sonidos musicales en un mismo uso.


Esto era un pensamiento recurrente en los ´70 y ´80, época en la que las máquinas pasaron a formar parte de una revolución y un cambio para la música. Allá por 1972, es cuando el ya mencionado Kakehashi daba vida a una de las empresas más importantes para la industria de la música electrónica: Roland.

Kakehashi, conocido como el mago de los teclados electrónicos, tuvo la visión y la necesidad de crear una compañía dedicada a la fabricación de instrumentos analógicos capaces de cubrir las necesidades de productores y visionarios de la música del futuro.


Ikutaro tenía muchas inquietudes por resolver lo que desembocó en la creación del lenguaje universal MIDI (Musical Intruments Digital Interface), un sistema digital que permite la comunicación entre varios instrumentos electrónicos. La creación de este sistema y todos los instrumentos analógicos de la empresa marcaron un antes y un después en la evolución de la música electrónica.


Géneros convencionales como el hip-hop o la música dance, quedaron absortos por el movimiento de las cajas rítmicas. Grandes artistas como Marvin Gaye o el grupo alemán Kraftwerk, fueron pioneros en utilizar los sonidos de estos instrumentos para la producción de su música. Fue a partir de ahí que comenzaron a surgir géneros que basaban sus patrones rítmicos en el uso de estas máquinas: el house, el techno, el synth-pop, el electro o el new wave.


Algunos aparatos de la última generación eran tan sofisticados que daban la posibilidad de añadir sutilmente el “error humano” en las secuencias, así como las diferencias que se producen al golpear los instrumentos en distintas zonas de su superficie. Esto daba un realismo en la secuencia de notas que marcaba una gran diferencia y salía de esa zona robótica de "música hecha por las máquinas".


Algunas de las cajas rítmicas que dejaron su marca en la historia de la música son:

  • Roland CR-78

  • Roland TR-808

  • Roland TR-606

  • Roland TR-909

  • Roland TR-707

  • Roland TR-505


 

Roland TR-909

En 1983, Roland fue más allá de la existosa TR-808 y lanzó al mercado la mítica TR-909. Por aquel entonces, las muestras digitales de batería acústica estaban de moda pero los sonidos de los equipos disponibles eran bastante rígidos. Pero para la 909, los ingenieros japoneses quisieron ir más allá y adoptaron un enfoque híbrido que usa un circuito analógico regulable para bombo, caja, palmada y toms, mientras que las muestras digitales se reservaban para los platos.



Solo se fabricaron unas 10.000 unidades de la TR-909, pero el duradero impacto del equipo sigue notándose hasta hoy en día. Al igual que la TR-808 dominó el rap y el hip-hop, la TR-909 dejó una impronta imborrable en estilos de música electrónica como el techno, house, acid e industrial.


El realismo de la TR-909 está severamente limitado por cuestiones técnicas que hace sonidos mucho más robóticos y estáticos a diferencia de como es la música de estos días, y esto se mostró cuando las máquinas fueron puestas a la venta a un precio relativamente bajo antes de que el entusiasmo por el techno y el acid comenzaran.


Esta caja posee los siguientes sonidos:

  • Bombo

  • Caja

  • Tom bajo

  • Tom medio

  • Tom alto

  • Rim shot

  • Aplauso

  • Hi-hat

  • Platillo


Todas las percusiones, excepto hi-hats y platillos, están generados sintéticamente. Establecidos en samples de 6 bits, comprimidos y combinados con una curva de volumen de envolvente y ajuste para permitir ligeras modificaciones. Gracias a este circuito analógico, varios aspectos del sonido de percusión como el tono, ataque y decaimiento pueden ser modificados.

También cuenta con una función llamada "accent": un modo de humanizar los ritmos dándole así una acentuación a las notas. El volumen del sonido creado depende básicamente de la velocidad a la que el músico impacta una parte específica de su equipo.


Parte del encanto de la TR-909 viene con un secuenciador de 16 pasos, que en la actualidad puede llegar a parecer escaso y limitado para la creación de grooves sutiles. Al activar los botones 1, 5, 9 y 13 en la parte del bombo, se programa un ritmo de 4/4 y, mientras que el secuenciador está funcionando, una luz recorre los pasos del 1 al 16.



Casi cuatro décadas después de su lanzamiento, la influencia de la TR-909 todavía se hace escuchar en muchos lados. Ahora, la 909 está disponible como un plug-in de software, y ofrece la potencia rompebafles del original, además de nuevas características que amplían las posibilidades sonoras y permiten una programación más rápida y fluida.

 

Roland TR-808

En 1980, la Roland TR-808 Rhythm Composer se lanzó como una herramienta de composición rápida y sencilla para músicos. Fue una de las primeras máquinas programables. En aquella época, el alto coste de la memoria llevó a los ingenieros de Roland a usar síntesis analógica en lugar de muestras de sus sonidos.


Utilizaron transistores únicos que crearon un sonido singular, y así la 808 acabó forjando su propio universo sonoro que quedó registrado en la historia de la música. Sin embargo, no ofrecía sonidos de percusión genuinamente "tradicionales" o "realistas", por lo que en un principio fue rechazada por muchos, y solo se fabricaron unas 12.000 unidades.


A pesar de ya haber pasado años desde su creación, la influencia de la TR-808 continúa creciendo cada vez más entre los músicos y productores del mundo entero. Su peso es tan extenso que la han citado en canciones famosas, le han dedicado discos, ha dado nombre a grupos y hasta han hecho un documental sobre ella. Para los aficionados a la música más jóvenes, la 808 no es una máquina más.


"Es casi imposible imaginar el panorama musical moderno sin los sonidos característicos de la caja de ritmos Roland TR-808", Rolling Stone

La TR-808 fue un paso adelante con respecto a la anterior caja de ritmos de Roland. Dispone de 12 sonidos en total y mejores controles para permitir manipular los sonidos en tiempo real: perillas giratorias de volumen para cada sonido y controles de ajuste del tono y decay para los sonidos más importantes.



Se puede guardar 32 patrones distintos, y encadenar para generar canciones, 12 de las cuales también se pueden almacenar en la memoria. La interfaz de programación se mejoró enormemente: una fila de 16 botones permite al usuario emplear un modo de programación por pasos muy intuitivo. La unidad también incluye, la por aquel entonces novedosa interfaz de reloj DIN-Sync, para la sincronización con otros aparatos, además de 3 salidas de disparo (trigger outputs) para controlar otros dispositivos.


En estos días, la TR-808 se puede encontrar en su versión de plug-in. Ofrece el sonido y comportamiento del original, además de novedades que modifican virtualmente el hardware para obtener más opciones sonoras y una programación más rápida y fluida.

 

Roland TR-707

1985 fue el año en el que la marca japonesa dio a conocer la famosa TR-707 Rhythm Composer. Junto a otras cajas de ritmos clásicas de Roland, este instrumento, antes infravalorado, ha sonado en éxitos de muchísimos géneros como synth pop, acid house, industrial, electrónica, indie, alternativa y más.



Posee 15 sonidos muestreados digitalmente y es capaz de una polifonía de 10 voces. Los sonidos alternativos de bombo, caja y charles no se pueden activar simultáneamente. Los instrumentos están etiquetados como Bass Drum, Snare Drum, Low Tom, Mid Tom, Hi Tom, Rimshot, Cowbell, Hand Clap, Pandereta, Hi-Hat (cerrado o abierto) y Cymbal (Crash o Ride), así como un adicional función denominada acento, que sirve para modificar rítmicamente el volumen de los demás instrumentos.


Los sonidos en los que se utilizan circuitos envolventes para contornear los sonidos son el platillo Crash and Ride y los charles. Los platillos Crash y Ride se almacenan y reproducen con una resolución de 6 bits, mientras que los demás sonidos son muestras de 8 bits.



El dispositivo ofrece 64 patrones programables, que se pueden editar mediante escritura por pasos o escritura por toque, secuenciándolos en cualquiera de las cuatro pistas diferentes. Los patrones y las pistas se pueden almacenar en el dispositivo (siempre que se inserten dos pilas AA) o en un cartucho de memoria opcional con el doble de capacidad.


El TR-707 es particularmente buscado por los usuarios de equipos Roland de la misma época porque puede sincronizarse con otro hardware a través de MIDI y DIN, aunque no puede hacerlo cuando es controlado por otro hardware.

 

Roland TB-303

Con un inconfundible sonido que rebosa calidez, energía y carácter, el Roland TB-303 Bass Line definió el movimiento del acid house a finales de los ´80. Muy pocos entendieron el concepto cuando se lanzó en 1981, y la verdadera revolución tuvo que esperar unos años, hasta que los productores de música electrónica redescubrieron aquella extravagante caja y desplegaron un sonido líquido e hipnótico que cautivó a una generación.



Algunos instrumentos son tan revolucionarios que crean géneros musicales enteros. El TB-303 es uno de estos equipos influyentes, pero no fue así de simple. Cuando Roland lanzó este equipo, se anunció como una caja de bajo informatizada que emulaba a un bajo tradicional, lo que no despertó mucho interés. Más adelante, algunos músicos la descubrieron y encontraron nuevos usos para sus graves.

DJ Pierre y Phuture usaron la 303 de formas innovadoras para crear lo que acabaría conociéndose como Acid Music, lo que más adelante hizo que surjan otros géneros. Al igual que la Roland TR-808 en el hip-hop, el TB-303 desempeñó un papel fundamental en la cultura rave de finales de los ´80 y principios de los ´90.


"Acid Tracks" de Phuture es considerado como la primera grabación de acid house en incorporar los sonido prototípicos del TB-303. Grabaciones previas que incluían al TB-303 pueden remontarse a la naciente escena electro, incluyendo a artistas como Ice T, Newcleus y Mantronix, así como músicos pop como Heaven 17 y Section 25.



A principios de la década de 1990, mientras que estilos nuevos de Acid aparecían, el 303 fue frecuentemente distorsionado, produciendo un sonido más áspero. Ejemplos de esta técnica incluyen el EP de Hardfloor de 1992 "Acperience" y el EP de Interlect 3000 de 1993 "Volcano".


El sonido "ácido" es típicamente producido al crear un patrón de notas repetidamente en el TB-303, mientras que se alteran el corte de frecuencia del filtro, la resonancia, y el envolvente de la modulación.


Un efecto de distorsión, ya sea usando un pedal de efectos de una guitarra o distorsionando la entrada de una tabla de mezclas, es usada comúnmente para darle al TB-303 un timbre más denso y ruidoso, ya que se genera un sonido mucho más rico armónicamente.


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