PROTECTORES AUDITIVOS

¿A quién no le pasó alguna vez de salir de un concierto o de un lugar de mucho ruido y tener los oídos taponados o con un pitido constante durante días? Estos problemas y muchos más suelen ser frecuentes en aquellos amantes de la música o de personas que están expuestas a intensos niveles de sonido durante un largo tiempo.


Para eso, en 120 decidimos pensar no sólo en productos para el músico, sino también en preservar su salud auditiva. De esta manera y directo desde Inglaterra, llegó una de las mejores marcas de protectores auditivos de todo el mundo, Flare Audio.

Con una gran trayectoria, esta marca desembarca en la tienda para que puedas darle el cuidado que tus oídos se merecen.
 

OÍDO HUMANO

Antes de hablar sobre los protectores auditivos más aclamados de la industria es importante conocer las características del órgano fundamental para los amantes de la música, y como este reconoce los sonidos que nos hacen volar la cabeza.

El oído se divide en tres partes principales: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Las ondas sonoras viajan desde el oído externo por el canal auditivo, haciendo que el tímpano vibre. Al mismo tiempo, esto hace que los tres huesecillos del oído medio se muevan. Estas vibraciones pasan a través del fluido de la cóclea en el oído interno estimulando a miles de células ciliadas. Como resultado, estas vibraciones que viajaron a través del aire se trasforman en impulsos eléctricos/nerviosos que el cerebro percibe como sonido.


Además, el oído humano es capaz de localizar la fuente de donde procede el sonido. Debido a que, cuando el sonido llega desde un lado, alcanza a uno de los oídos antes que al otro. Con ese pequeño retraso, el cerebro es capaz de localizar la zona de donde procede el sonido.

Un buen ejemplo para entender el movimiento de las ondas sonoras en el aire es al tirar una piedra al agua: Las ondas superficiales se dispersan en círculos, de igual manera que cuando se mueven por el aire. El nivel de sonido se mide en decibelios (dB).


Para entender aún más esta parte del cuerpo: El oído humano sólo percibe las frecuencias comprendidas entre 20 Hz y 20.000 Hz, aunque el límite superior suele disminuir con la edad. Otras especies tienen un espectro auditivo diferente. (Perros entre 20 Hz y 65.000 Hz; el delfín puede llegar a percibir ultrasonidos de hasta 160.000 Hz y el murciélago de hasta 200.000 Hz)



 

CUIDADOS

El oído tiene un papel muy importante en la vida, el de percibir los sonidos que lo rodean. Sin embargo, también se trata de un órgano muy delicado que hay que cuidar, sobre todo con el paso de los años.


Quienes están en constante contacto con la música, sean DJs, productores o simplemente aficionados de este arte, es probable que al principio no se hayan preocupado por su salud auditiva. Pero la aparición de constantes molestias o zumbidos pueden despertar la alarma en más de uno...


La pérdida de audición inducida por el ruido ocurre cuando las diminutas células sensoriales del oído interno sufren lesiones al estar expuestas a sonidos demasiado fuertes durante un tiempo prolongado. La distancia con relación a la fuente del ruido también influye.


Ahora, ¿Qué consecuencias aparecen cuando el oído se expone a estas situaciones por un largo período de tiempo? Probablemente una de las más comunes sea la aparición de un zumbido conocido como Tinnitus o Acúfenos.



Esto es una afección auditiva cada vez más extendida entre la comunidad musical. Este problema de audición, que se caracteriza por un zumbido constante en el oído, es uno de los problemas de salud más graves asociados a la industria musical y que, hasta el momento, no tiene una cura asegurada.


No exponerte a volúmenes altos de sonido

Ya sea cuando estas mezclando, produciendo o simplemente escuchando música, lo recomendable es mantener un nivel de sonido medido ya que, con el paso de las horas, ese nivel sonoro puede empeorar y generar una fatiga en un corto lapso de tiempo.